2-Belleza, realidad o moda?

EMISIÓN: Miércoles 27 de enero del 2016 a las 22:30h.

EL PODCAST

PROPUESTA: Sabéis que guerra y belleza tienen el mismo origen como palabra? Los sabios antiguos tenían los conceptos muy claros. Hoy en Entropía 0 vamos a desvelar este misterio. Hablaremos de la divina proporción, de la identidad, del arte de saber vivir a pesar de los conflictos, de lo que es el Orden Natural y del mismo principio de la esencia Humana.
Ya sabéis dónde, en www.puntalradio.com hoy miércoles 27 de enero a las 22:30h

DIRIGIDO Y PRESENTADO POR: Meritxell Castells

PONENTES:

Manu Valentín Fernández 18 años, Santander
Pablo Bueno Abascal 17 años, Santander
Diego Aramburu-Zabala 17 años, Santander
Adrián Meunier Gómez 16 años, Santander

CONCEPTOS QUE VAMOS A ABORDAR:
– La divina proporción (también llamada: proporción áurea, número de oro, phi…)
– El Orden, la Matemática, Belleza y Armonía que hay en la Naturaleza
– “Armonía en el conflicto” (la esencia Humana). El Arte de saber sostener los contrarios dentro de uno mismo, o cualquier identidad sea familia o sociedad.

– Belleza Visible y no visible (por ej. Existe y en qué consistiría una mente bella? Una familia bella? Una sociedad bella?)

EL PROGRAMA:

LA INTRO:

La Belleza es indicativo de buen especímen, sea en personas, animales, plantas o piedras. En la Naturaleza está claro, pero… Y en la sociedad? Antes era más bello el que tenía más grasa en su cuerpo, porque era sinónimo de que no le faltaba el alimento básico para vivir. Ahora, dicen que es bello el que está más delgado.
Lo que está claro es que con referencias tan cambiantes, uno no sabe qué es y que no es. Por eso, cuando la sociedad no te deja las cosas claras, yo apuesto por ir a donde sí lo están, en la Naturaleza, en la materia, en lo que lleva existiendo con sus leyes millones de años y que es, lo que somos en el fondo. La supervivencia es algo importante como para pasarla por alto, y ser un buen especimen te la asegura.
Sí… Somos esclavos de unos genes que solo quieren sobrevivir en el tiempo, y ya que pueden escoger, quieren lo mejor. Lo que vemos de la Belleza, es… Visible. Pero eso es solo el resultado final, como la punta del iceberg. Tras ella, hay matemática, inteligencia y sentido, y esto los sabios antiguos, sobre todo los genios del arte y la arquitectura, lo sabían. Es el conocido número de oro, PHI, que nos enseña la llamada “DIVINA PROPORCIÓN”, que son las medidas de la belleza, el universo organizado, que en el fondo es lo más estable. Por eso, como nos decía el el programa anterior Víctor Vega, lo que está inspirado en la Naturaleza funciona (el velcro, lo aviones…)

Podemos ser más o menos bellos dependiendo de si nuestro cuerpo es más “áureo” o no, aunque, por si la cosa se tuerce… Y se ha torcido, la sociedad acaba generando su propio mundo de deseos para poner un “estar” en vez de en “ser”. O sea, hay gente que es guapa y hay otros que están guapos. La supervivencia está en juego, y esto hace que nazca toda una era de consumismo, de modas… Todo para llegar al objetivo. Ficticio o no, es imitar a la flor cuando saca su mejor color, néctar y forma para atraer a la abeja. ¿Os habéis fijado quien manda realmente? jejeje!

Visto esto… La Belleza se queda en lo físico? jejeje…Entremos más en materia, y para ello os propongo entrar a través de un misterio… Si analizamos el origen de la palabra Belleza, vemos que es el mismo que la palabra guerra: BELLUM (de ahí las palabra bélico y derivados). Que viene de Bellona, antigua diosa romana de la guerra, como no, amiga de Marte. Según los etimólogos modernos, como no cuadra que esto sea así, han supuesto que no puede ser y al re-definirlo dicen que guerra viene del germánico “werra”.
Pero los antiguos sabían lo que decían… Porque tras una palabra hay un concepto, una idea. Que guerra y belleza vengan de lo mismo es algo que se comprende cuando te adentras en su verdadero sentido, que es el resultado de una guerra interna de elementos totalmente contrarios que han conseguido estar “en Armonía”.
Cojamos como ejemplo una flor, y vayamos hacia atrás en el proceso de cómo se forma antes de llegar ser esa belleza, dentro de la planta hay una cantidad de elementos diferentes combinándose, batallando entre ellos por llegar a una posición “estable” que es la belleza que ha de ser esa flor. Esa multiplicidad de elementos o de lo que sea diferentes, veámoslo como conflicto, y el hecho de que acaben poniéndose de acuerdo (o sea, llegar al objetivo) da como resultado la Armonía. Y es que ser la mejor versión tiene su arte, sea donde sea. En una persona, batallando con sus fantasmas internos. En una ciudad, país o en el mundo entero, convivir personas distintas, cada una con nuestra particular manera de ser es algo requiere una transformación de las más grandes. Imaginad la guerra interna que supone esto! Ver las diferencias como riqueza de intercambios y no como un motivo de separatividad. Cuando consigues verlo así, es porque en alguna parte no física de ti, eres bello 🙂

CONCLUSIONES:
Así pues, la Belleza… Podemos considerarla según lo que nos parezca más “afín” (subjetivo) o ir a buscar los patrones en la Naturaleza, una combinación-culminación en la perfección, considerada como lo máximo con el mínimo gasto. Y que además sigue evolucionando expresándose en la mente, el sentimiento…    que dan como resultado la verdadera “nobleza” de la existencia. Tras ella, el conflicto, multiplicidad de elementos diferentes que han conseguido llegar a su expresión como armonía. Sea en una piedra, planta, en un un individuo, familia o país, el asunto es lo mismo. Así pues, podemos dejar abierto el asunto de la Armonía… Podremos las personas del mundo llegar un día como Humanidad a ser Belleza? El conflicto ahora se expresa como separatividad y no como diversidad. Por eso, la Naturaleza es un ejemplo de Belleza, una expresión de simbiosis y coexistencia en equipo.

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