Mundo creativo, el desarrollo de los espacios

espaciosInnovar es entrar en un espacio donde no ha estado nadie, aunque antes aprendemos a movernos en los existentes y a abrir puertas. El desarrollo es individual, sin normas que te limitan a una matriz (manera de pensar). Hay espacios que todavía no existen y tienes que crearlos. La innovación empieza en tu mente, que en estos momentos de nuestra evolución es el mundo inexplorado. Antes, debemos salir del inmenso mar de las posibilidades, pues innovar es crear fuera de la matriz de lo existente.

Cuando conocemos algo es porque se manifiesta en un espacio. Es nuestro nexus con el entorno, la manera que tenemos de comunicarnos que empieza en una percepción no consciente. Pensemos en un espacio como un ecosistema, con características propias, delimitadas. Al percibirlo inconscientemente no nos enteramos, pero podemos ver desde nuestro razonamiento que algo pasa y que es de un cálculo completo. Os pongo un ejemplo, estáis en una habitación y os queréis desplazar, para ello tenéis que pasar por medio de dos sillas. Vuestro cerebro calcula el espacio para que podáis pasar perfectamente sin chocar con las sillas. Esto es instantáneo, lo hacéis sin pensar…y a no ser que algo no esté bien, pasáis por ese pequeño espacio sin que os deis un golpe. El cerebro ha calculado el espacio, no solo el que hay entre las dos sillas, sino también tiene controlado el de toda la habitación, y transmite la orden al cuerpo físico.
En cada minúsculo cambio de posición que hacemos, aunque sea solamente visual, hacemos lo mismo. La comunicación con el entorno es un “re-cálculo” constante de la información de un espacio. Esto se traduce a una relación muy exacta entre el espacio físico y el espacio psíquico, que obedece en condiciones normales a una analogía, la cual también se está re-ajustando constantemente.
Os explico por qué…

Un espacio físico, en principio es algo definido, tiene límite, “forma”. Lo que tiene límite tiene identidad, o sea, que puedes comunicarte con ello.
La manera de percibir el espacio empieza en una estructura de la psique especial para ello, que generalmente formamos en función de los espacios con los que nos “queremos comunicar”. El espacio físico de una habitación es algo simple y geométricamente familiar para nuestro cerebro, pues estamos muy acostumbrados a ellos. En cambio entrar en espacios cuánticos requeriría re-calibrar nuestros sistemas para comprender algo que, simplemente está regido por otras leyes.
La afinidad entre el espacio físico y el psíquico tiene un punto de encuentro…leyes. Desde la psique es lo que vas a intercambiar…y esto permite una extensa generación de matrices psíquicas (maneras de llegar a la información del entorno), y que tendremos en nuestros recursos para cuando las necesitemos.
Para que me entendáis un poco mejor pensad en el concepto del espacio físico y después pensad en cómo sería un espacio psíquico… ¿Abstracto verdad? De entrada para llegar a pensar esto ya empezamos a estar en otro mundo. Pero es precisamente esto lo que genera substancia mental (mente).
Me diréis…ya, ¿pero los espacios psíquicos tienen forma, y por lo tanto identidad?…Dejad esa pregunta abierta…en un “espacio” donde vamos a poner aquellas cosas que algún día desvelaremos. Y podemos hacerlo porque en realidad, ya las sabemos. Metedlas en una carpeta que diga “cosas que algún día sabré”, esa será su “identidad”, su nombre para que siempre que queramos ir a ella, podamos ir.
Entrar solamente en el concepto de un espacio mental…ya sales de la forma, no puedes dale forma porque de entrada, no tiene. Pero ello no implica que la no-forma no tenga identidad. La identidad es la manera que tenemos de identificar algo, que nos permite llegar a ello. Aunque sea de lo más abstracto que hayáis imaginado, existen maneras de llegar a todo, de entrada considerar esto como una posibilidad.

Cualquier acto creativo requiere conocer el asunto de los espacios…pues tenemos que saltar entre sistemas. Para aprender a entrar en otros espacios algo muy útil es aprender primero a ver los existentes desde otra perspectiva. Os explico uno de los juegos favoritos de mi infancia, lo descubrí en unas de mis prácticas investigadoras habituales… Es muy sencillo, coge un espejo y te lo pones a la altura de los ojos, justo debajo. En ese momento no ves el suelo, sino el techo. Y empieza a andar… Paséate por toda la casa con el espejo, seguramente te irás topando con las cosas…pues la sensación es que estás caminando por el techo, que en ese momento es tu suelo. Llega a la terraza y camina por el cielo… El resto te lo dejo a ti.
Tu cerebro en ese momento percibe el espacio de manera diferente. Es igual como sea, la idea es que es distinta, es un cambio en la percepción. además, para no darte golpes tendrás que tener una parte de ti pendiente del espacio que no ves y que es por donde realmente estás poniendo los pies. La realidad visual no corresponde a la realidad en ese momento pero ahí está también un gran aprendizaje.
Los cambios en la percepción crean un desarrollo que te adentran en formas de pensamiento completamente innovadoras. A partir de aquí se abren nuevos campos en cualquier materia, empezando en el pensamiento.
Los espacios obedecen a una manera de pensar. Si quieres entrar en otros espacios tienes que cambiar de matriz. Esto empieza en la vivencia…en la práctica como la que os acabo de explicar.

Para entrar en la imaginación de lo que sería un espacio mental pensemos en los movimientos entre espacios. Y vamos a movernos con una misma cosa. Cojamos por ejemplo algo escrito, y vamos a pasarla de un espacio físico a uno psíquico. La identidad de lo que “escribimos” es la misma, solo cambia de forma, podemos decir que hace una mutación. Empecemos a escribir, y acabemos el papel…y continuemos escribiendo en un espacio psíquico. Fijaos qué pasa. Si le ponéis conciencia al asunto, percibiréis el espacio papel u ordenador como un espacio limitado. Pero cuando salís de él…atentos al tema…¿qué notáis? (dar Tiempo a esto…)
Desaparece la percepción de límite pues estamos entrando en espacios no-físicos, es la percepción de lo que conocemos como mente. ¿Queréis más? Pues no escribáis todas las letras hoy, jejeje :-)))

Posted by Meritxell Castells 12/12/2013

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