La mente libre

Mente LibreLa manera de pensar condiciona nuestra comunicación con el entorno y con nosotros mismos. La mente es el efecto del pensamiento, un diamante que requiere de una gran precisión cuando lo estamos construyendo, pues de ello va a depender a dónde lleguemos después.

 
La educación ha conducido a una manera de pensar que podemos escribirla como si se tratase de un manual. Así salen personas-máquina, previsibles en su pensamiento, conductas y destino.
Pero la previsibilidad supone algo limitado cuando está construida sobre unas bases desordenadas que llevan a la devastación de los sistemas naturales, y a su propia autodestrucción. No son estables y no ofrecen la estructura para generar nuevas expresiones en las que seguir existiendo de manera ordenada y libre.
Cuando un diamante está construido, romperlo no es tarea fácil, pero no es imposible. La misma naturaleza del pensamiento tiene opción para todo… Siempre.

Una mente libre es aquella que ha sido formada por uno mismo, una manera de pensar que rompe la linea de los sistemas de pensamiento actuales, y que se adentra en los mundos de la no-previsibilidad con la facilidad que vivió en ellos.
Hacer un imaginario de algo libre es una tarea parcial, pues la misma libertad deja fuera de juego a cualquier manual descriptivo. Aún así, os adentro en algunas ideas de lo que supone.

Una mente libre es algo creado por ti… A tu manera. Así pues, rienda suelta a la imaginación. La misma idea te lleva cómo hacerlo. Aunque primero has de entrar en lo que es una idea y en lo que supone el concepto de imagen (y de ahí imaginación), algo que os lo explicaré en otros artículos. De entrada los mejores recursos son los que conocemos, y en nuestro desarrollo, vamos ampliando o reciclando.
Imaginemos como ejemplo lo que serían unas bases para nuestra mente ideal… La imagen te ha de dar el atrevimiento a describirla al detalle.

Sabe pensar, pues conoce las estructuras previsibles de la materia, y está preparada para trascender su concepto, pues lo que hasta ahora es, siempre puede haber otra u otras expresiones completamente diferentes. Es una mente abierta, conectiva, que pasa por encima de las limitaciones que da la necesidad de ubicarse, de “cerrar” un conocimiento, de quedarnos con algo descartando que podría no ser así o ser algo más. La necesidad de “cerrar” hace perderse mucho, por eso le damos una justa expresión, ¿cómo? Poniéndole el filtro de la contenibilidad (la química de la cordura), la “entropía 0” en la percepción (o sea que todo lo que perciba sea justo lo que necesita percibir) y dar el Tiempo exacto a las cosas, donde trasciendes la clasificación dual caduca “bueno-malo”, y por supuesto con ello también la corruptibilidad de darle un tiempo excesivo a algo.
Además, un campo abierto a una continuidad fuera de la fractalidad típica de la secuencia previsible, pero manteniendo un orden que sólo tú conoces. Una capacidad mutable, por si te cansas de algo y por supuesto el eje de control que es ella misma con todo su potencial o el propio límite perceptivo que tu impongas.
Podemos seguir, infinitamente… Por ejemplo en su aspecto conectivo. La materia concreta, los objetos son asuntos previsibles en su aspecto más superficial, y requieren de una estructura sencilla para comprenderlos, pero si quieres entrar en la expresión de su forma, de la identidad la estructura de la mente ha de estar preparada para sostener tensiones, diferencias extremas. Esta es una mente capaz de saltar, su secuencialidad es diferente, aunque podemos seguir llamándole secuencia porque todavía estamos en un orden, en este caso llamado “diferencias”. Cada diferencia es un espacio, que puedes aprender a identificar y diferenciar, pues vas creando la estructura para hacerlo.
Y podemos seguir… Pues no hay cerebro sensible que no pueda expresar un modelado amoroso, que nos adentra en la aventura del arte de combinar fenómenos complejos en una misma estructura de contacto.
No hay límite… Imagina tu mente, imagina tu manera de llegar al conocimiento del mundo y de ti mismo. Un conocimiento que está disponible para todos, y tiene unas maneras más propicias de acercarnos según sea el matiz diferenciado. Es una aventura descubrirlo y jugar a llegar a ello cogiendo las bases de una manera más ordenada que percibirás, y haciéndola con tu estilo propio, que es el factor de tu creatividad e innovación particulares.
El orden natural te permite una conexión estable, y hay un punto que mantienes como un eje y que descubres en la misma aventura. Si eres capaz de mantener ese eje y crear algo nuevo, tendrás una estructura mental ordenada (estable) y libre 🙂

Meritxell Castells 23/9/2014

 

Photo credit: Id-Iom

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